TRASPLANTE

El trasplante es una operación que consiste en injertar un órgano sano de una persona, generalmente fallecida, (donante) en otra persona enferma (receptor).

El trasplante de órganos y tejidos es una práctica habitual en los hospitales de nuestro país y, en muchos casos, se convierte en la única alternativa de vida para los pacientes. Actualmente se trasplantan riñón, corazón, hígado, pulmones, córneas, páncreas, tejidos, médula espinal, huesos, piel y/o combinaciones de dos o más órganos.

En esta operación interviene un equipo de profesionales especializados (cirujanos, anestesistas, enfermeras de quirófano, auxiliares) y se realiza en un centro hospitalario.

En el proceso del trasplante existen un donante (generalmente una persona fallecida) y un receptor (que es la persona enferma que necesita para sobrevivir un órgano sano).

Estas dos fases no tienen por qué hacerse en el mismo centro hospitalario, ni por el mismo equipo de profesionales. Aunque es conveniente que cuanto menos tiempo pase entre ambas fases mejor, puesto que mayores posibilidades de éxito tendrá el trasplante.

El trasplante tiene dos fases:

  • La extracción del órgano de la persona donante, viva o fallecida.
  • El injerto de dicho órgano en la persona enferma.